domingo, 14 de agosto de 2011

Bueno en este caso puse la entrada al recordar una entrevista que leí hace mucho sobre Santiago Gamboa en la cual afirmo que viajó a Paris por un mito que decía que para ser un buen escritor era necesario pasar por allí, en mi caso diré que no hay o han de ser pocos los poetas que no hayan contemplado siquiera la posibilidad de un soneto o un verso dedicado a la aquello que muchos regalan y pocos les rinden tributo, por sugerencia de unos compañeros omitiré el nombre cosa que los lectores lo deduzcan…No es para nada difícil pero bueno.



Gran deidad apodada madre de la locura
constante viajera, hermosa y oscura
descolorida y pálida celeste
bella dama que llamaron Selene.
Hoy y sin ti, por segunda vez te escribo
sin prometer el no darme por vencido.
No hay noche en la que no estas, no es noche con tu ausencia
el tiempo te ha bendecido y se da por bien servido con tu presencia.
Por la misma ruta te deleitas
en el mismo eje te paseas
a veces triste y otras veces ligera.
Constante y desgastada musa de los aedas
de color blanco, a veces amarillo, siempre una esfera.
Siempre musa, siempre bella, siempre viajera


Autor: Camilo Guerra


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